Recuerdo aquellas presentaciones pomposas y ostentosas donde el actual Concejal de Deportes Juan Ramón Martínez, acompañado de Agustín Navarro y Manuel Cabezuelos, presumían ante los medios de comunicación y ante toda la sociedad de Benidorm de su relación y amistad con Jaime Domenech Royo, el precario presidente del Benidorm CF. Recuerdo esos domingos con Bañuls en el palco.
Recuerdo aquellas Navidades, y ese discurso en el hotel del susodicho, “¡ahora tenemos padrino y madrina!” y “mi amigo Manuel Cabezuelos que va a apoyar al club desde la Concejalía de Turismo”…
Recuerdo la presentación de la ostentosa sede y de las promesas allí difundidas, por unos y por otros: ninguno las ha cumplido.
Pero pasa el tiempo, ese maldito e inhumano juez que siempre dicta sentencia. El mismo que muestra finalmente las intenciones reales de las personas y que, en nuestro caso, no ha hecho más que confirmar las sospechas iniciales del Sr. Domenech y del Sr. Leopoldo David Bernabeu. Ellos no tenían otro proyecto que posiblemente inflarse los bolsillos a costa de facturas que la entidad debía de pagar a sus empresas.
El del Grupo Noticias, el de TVES, pide la friolera de 75.000 euros al Benidorm CF por haber hecho el Aupa Benidorm. ¿Por eso se hizo vicepresidente?. El personaje ya sabemos cómo las gasta, pedía “milloncillos” como churros al Sr. Amor y a otros alcaldes y políticos a cambio de no ponerlos a parir en sus medios.
El Sr. Domenech, el otrora Mesías, dice que se le deben más de un millón de euros, según la auditoría del 2008, la que se realizó para convertir el Benidorm en SAD. Al igual que al Sr. Pastor, otro millón. Todavía ando yo buscando entre las hojas de esa auditoría los membretes y el número de colegiado de los que la realizaron. ¡Si!, el número del ROAC, el del Registro Oficial de Auditores de Cuentas del Ministerio de Economía. Espero que dichos auditores hayan comprobado bien todas las facturas del Benidorm CF. Lo digo por si de repente Hacienda solicita dicha información debido a la denuncia de algún socio o por la solicitud de algún juez de lo mercantil.
Ahora toca replegar. La gestión del Benidorm CF ha sido un desastre, y ya no les interesa a los políticos que los relacionen con Domenech, cuando fueron ellos los que respaldaron descaradamente su llegada al poder. No les importó ni a Juan Ramón Martínez, ni a Bañuls, ni a Agustín Navarro, que la Directiva encabezada por Domenech y Miguel Águila engañaran a los socios e hicieran un pucherazo en la Asamblea General del 17 de enero. Tampoco les importó que pisotearan los derechos de los padres del fútbol base. No mostraron el más mínimo interés. En ese momento no les importó.
Hace unas semanas entregan un local a los que eran el fútbol base de la Fundación de Miguel Águila, para que ya no los relacionen con Domenech. Y digo yo que podrían darle otro local a otras entidades deportivas de la ciudad. Pero a eso ya estamos acostumbrados, a las injusticias, si no eres de los míos te nombro mi enemigo y que te den. Aún no han dado explicaciones sobre el reparto indigno de las subvenciones a las fundaciones.
Ahora el Benidorm CF se ha convertido en una patata caliente para el Ayuntamiento. Si deciden no dar más dinero a la entidad ellos serán los responsables si el club desciende o desaparece por impagos, ya que son los que respaldaron a Domenech. Si dan todo el dinero que quieran a la entidad, serán señalados como los mantenedores de un presidente que vino a hacer negocio y que les tiene por “algún sitio” agarrados.
A todo esto Domenech ni dimite ni retira el recurso de la Audiencia Provincial contra la sentencia del Juzgado de Benidorm, y mientras la familia de Basilio olvidada.
No se equivoquen, sabemos quienes son los culpables de la situación y sus padrinos. Deberían de irse de una vez todos y que se convoquen elecciones.
