domingo, 13 de septiembre de 2009

¿Dónde está la voluntad del pueblo?

Estamos presenciando el asalto al poder del Gobierno Municipal de los concejales del Grupo Socialista de Benidorm apoyados por el apóstata, impío y traidor a sus votantes José Bañuls, “el tránsfuga”.

¿Qué intereses hay detrás de este abordaje? ¿Quién se cree lo de la ingobernabilidad? ¿Qué pasará con el millón de euros del Grupo Noticias? ¿Habrá subvención escandalosa para el Sr. Domenech? ¿Y el afán de poder de Agustín Navarro para ser alcalde de la ciudad?

Todas estas preguntas se irán desojando como una margarita con el paso del tiempo. Pero si hay algo claro es que la traición a las urnas y a la voluntad de los ciudadanos de Benidorm se ha consumado.

Presenciamos por lo tanto un verdadero enfrentamiento entre la legalidad de una acción y la legitimidad de dicha acción. Ambos vocablos son sinónimos en una acepción pero diferentes en todas las demás.

Cuando un matrimonio tiene un hijo no es legal su existencia hasta que no se inscribe en el Registro con la partida de nacimiento. A pesar de ello los padres, familiares y vecinos reconocen que el hijo es legítimo, es decir, es un hijo verdadero, lícito y nacido dentro del matrimonio.

¿Qué legitimidad moral poseen estos 13 concejales para gobernar sobre los ciudadanos de Benidorm? ¿Acaso son “hijos” legítimos de las urnas de nuestra ciudad para gobernar? Por supuesto que no, ninguno de ellos.

¿Qué pasará a partir del 22-S? ¿Intentarán comprar voluntades para ir preparando las elecciones del 2011? ¿Les expulsará el PSOE para no vulnerar el pacto antitransfuguismo o mirará hacia otro lado para permitir que el “cortijo Pajín” menosprecie nuevamente a los militantes socialistas de Benidorm?

¿Va a volcarse ahora Zapatero con la ciudad y a transferir millones de euros para ensalzar la imagen de Agustín Navarro? Si esto sucede… ¿es que los ciudadanos de Benidorm no éramos lo suficientemente buenos “electores” con el PSOE para que perteneciéramos a una ciudad de segunda o de tercera categoría? ¿Antes no y ahora sí?

Que se vayan preparando los nuevos trece “interinos” del consistorio benidormí porque imponer un cambio en la voluntad del pueblo como el que nos han obligado no se va a olvidar ni en unos meses, ni en varios años.